Reseña - Ironman the movie (2008)

Todavía recuerdo el año pasado, cuando asistí a ver The Golden Compass (2007) en diciembre, fue la primera vez que vi el tráiler de Ironman (2008). Honestamente, lo vi y pensé: “vaya, otra adaptación mediocre más de un cómic de súper héroes llevado a la pantalla grande”. Ahora lo digo, sin avergonzarme, en absoluto: estaba equivocado.
Sin embargo, no se me puede oculpar por mi actitud escéptica. Después de fiascos tan deprimientes y degradantes como Catwoman (2004), o, incluso, cualquiera de las películas de Spiderman, de las que me declaro antifan, tenía ya buen rato que un cómic de super héroes no era llevado a las salas de cine de forma decorosa. Esta película, precisamente, es una excepción, una muy rescatable y de las mejores películas a lo largo del año, no sólo para fans del comic en sí, sino para cualquier persona que guste del buen cine.
La película se centra, obviamente, en Tony Starks (Robert Downey Jr), un magnate multimillonario, de los hombres más ricos sobre la faz de la tierra y un hedonista excelso: lo único que le preocupa en la vida es lo que más disfruta, su trabajo y distintos placeres. Aquí es donde la caracterización no sólo es vívida, sino realista. Tony Starks se convierte en el retrato del multimillonario dueño de empresas cuyas existencias sólo generan caos y destrucción. Sin embargo, para él no hay problema, él cree que hace lo correcto, por su país y por él mismo. Esto es notable desde el principio, cuando se le ve en las Vegas o teniendo relaciones sexuales con una de sus entrevistadoras, a la que se lleva a la cama minutos después de una breve entrevista donde defiende a su empresa y el trabajo que ésta realiza en beneficio de millones; también se percibe cuando no asiste a recibir el premio que le había sido concedido y lo tiene que recibir su mejor amigo, Obadiah Stane (Jeff Bridges). Starks vive por y para sí mismo. Es un hijo de perra, en pocas palabras, al más puro estilo estadounidense y, adivinen qué, no le importa.
Sin embargo, durante una demostración realizada en Oriente Medio, donde pone en funcionamiento lo último en tecnología misilística de su compañía, Starks es secuestrado y casi dado de muerte por un grupo terrorista. Allí, un genio científico, como él, le salva la vida pues durante su secuestro fue herido severamente. Sus captores (un grupo de terroristas) le piden construya armas para ellos. Obviamente, se niega, sin embargo se ve obligado so pena de morir, a cambio de su libertad.
Es así como empieza a hacer equipo con Yinsen (Shaun Toub), para, en secreto, construir un arma que les permita escapar. Así nace el primer prototipo de Ironman.
De aquí en delante, no vale la pena contar más. Quienes estén familiarizados con la historia del cómic lo encontrarán redundante; y quienes no han visto la película leerán muchos spoilers.
Basta decir que la película no sólo está muy bien elaborada y captura por completo la esencia de Tony Starks, del cómic a la pantalla de cine. También es un crítica sociopolítica velada, muy bien realizada, que se percibe a lo largo de la película. Mejor timing por ese lado no pudieron tener los productores y el director de la película: tópicos como los conflictos en oriente medio, grupos terroristas y compra-venta y tráfico de armas son algunos de los temas realmente importantes que se barajan en la película como parte de la trama y que llevan a Starks a reflexionar, no sólo sobre su papel en el mundo, como dueño de la compañía que produce las armas que asesinan a miles de personas y traen sufrimiento y desgracia a tantas otras sino, más allá de ello, ¿qué puede hacer él para conseguir un cambio el statu quo, del que él fue víctima y gracias al cual vio morir a Yinsen, cuyas últimas palabras lo marcaron para siempre: “Don’t waste your life”.
Por eso y por más, Ironman the movie no sólo es una de las mejores películas de súper héroes que podrás ver, es también una crítica realista y muy sesuda sobre muchos de los problemas de actualidad que no todos los políticos abordan, lamentablemente, con seriedad. También es una reflexión muy acertada sobre la ambición humana y el sufrimiento en el mundo.
Tan bien hecha está la cinta que, aunque no seas fan del cómic, o desconozcas la historia de Ironman, le tomarás gusto a la película. Simplemente es inevitable. Y, como extra, el elenco es genial. Realmente: una excelente película, ampliamente recomendable para fans y no-fans.
El tráiler:






